Yo crecí en un hogar muy pobre. Teníamos muy poco dinero así que cultivábamos, pescábamos y cazábamos algunos de nuestros alimentos, y recuerdo muchas noches en las que comíamos “guisado misterio” y otros platillos de tal manera que tenían todo lo que cabía en una olla. Para decirlo simplemente, no había dinero con el que yo podía aprender cualquier responsabilidad fiscal, porque no había dinero, y punto.
Trabaje duro para poder ir a una buena escuela y terminé con un trabajo que me pago más en tres meses que el ingreso anual de toda mi familia. Pero el problema era que yo no tenía idea de qué hacer con el dinero, y me volví loco, y me metí en un agujero financiero muy profundo porque no tenía ni idea de cómo manejar el dinero en absoluto.
Ahora que estoy aprendiendo como correctamente planear mis fianzas, mi pensamiento se dirigen a mi propio hijo, el cual pronto va a cumplir su primer año. ¿Cómo hago para enseñarle a mi hijo cómo lidiar con el dinero? Más importante aún, ¿qué puedo hacer para evitar que cometa los mismos errores que yo hice?
He estado leyendo varios documentos muy interesantes y libros sobre este tema y todos ellos parecen reducirse a estos puntos esenciales:
1. Enseñe a sus hijos cómo gastar el dinero. Llévelos de compras con usted, mostrar los precios en los estantes, y luego habla con ellos acerca de lo que cuestan las cosas.
2. Permitirles gestionar una pequeña cantidad de dinero por ellos mismos. Puede estar en la forma de un subsidio o alguna otra forma, pero deben tener límites claros y lo deben administrar por sí mismos. Hable con ellos acerca de cómo administrar su dinero: deben de gastar el dinero en un juguete, o quizá guardarlo para algo mas?
3. Involucre a sus hijos en las finanzas de la casa. Muéstrales lo que gasta cada mes, y enséñeles que ahorra cada mes. Dígales cuando hay problemas financieros, y cuando ocurren ganancias inesperadas.
Mis padres nunca hicieron nada de esto, simplemente porque había muy poco dinero y el poco dinero que tenían era para pagar la electricidad y poner comida en la mesa. No había tal cosa como los planes de ahorro, y los niños no estábamos incluidos en las discusiones familiares.
Creo que en el cuarto cumpleaños de mi hijo, voy a darle una alcancía y comenzar a darle en una pequeña asignación y ver dónde van las cosas desde allí.